Mezquita Hassan II: La más alta del mundo está en Marruecos


Casablanca es la ciudad más moderna de Marruecos y uno de sus principales atractivos es un gigantesco edificio religioso asentado sobre las aguas del Océano Atlántico, la imponente Mezquita de Hassan II, la más alta del mundo. 

Visita a Casablanca desde Marrakech

Póster de la película "Casablanca"

Después de haber estado dos días en la más tradicional y caótica Marrakech, Nadi y yo decidimos ir a conocer un poco de la capital económica de Marruecos, la moderna Casablanca, cuyo nombre se hizo famoso gracias a una película estadounidense ganadora de un Oscar en 1943.

Decidimos hacer el recorrido en tren, cuya duración fue de 3 horas y 30 minutos aproximadamente y su valor bastante económico teniendo en cuenta el cambio de euros a dirhams marroquíes. (En la página oficial de trenes de Marruecos se pueden ver los horarios y precios. También se pueden comprar los pasajes con anticipación).

Pantalla en la estación de trenes Casa Voyageurs.
Arrancamos desde la estación principal de trenes de Marrakech y llegamos a la estación Casa Voyageurs en Casablanca, desde allí tomamos otro tren (por menos de 2 euros al cambio) hasta la estación Casa Port que se encuentra mucho más cerca de la mezquita.

Nada más llegar a la estación pudimos comprobar que Casablanca es una ciudad de contrastes. Durante el corto viaje en tren vimos zonas muy pobres, sucias y descuidadas, sin embargo al llegar a Casa Port nos encontramos con un lugar completamente moderno, limpio y ubicado en un sector claramente dedicado a los negocios.

Exterior de la estación de trenes Casa Port.
El camino a pie desde la estación Casa Port hasta la mezquita toma alrededor de media hora y es muy fácil ubicarse, sólo hay que seguir el boulevard que bordea al mar.

La Mezquita de Hassan II

Mientras nos dirigíamos a nuestro destino, poco a poco se iba asomando sobre el resto de edificios el imponente minarete de la Mezquita de Hassan II. El nombre "minarete" surge de la traducción de la palabra árabe minar manār que hace referencia a las torres de las mezquitas musulmanas. En el pasado estas torres solían ser usadas como faro para guiar a las embarcaciones de viajeros, hoy en día desde ellas se hacen los llamados a la oración para los musulmanes.

Por fin llegamos y nos quedamos impresionados con la imagen que nos recibió. El minarete de la Mezquita de Hassan II, con 210 metros, es el más alto del mundo

Vista casi completa de la Mezquita de Hassan II.
Pero no es sólo la altura de la torre. El edificio en general es inmenso y nos hacía parecer hormigas caminando entre las puertas. Personalmente me encanta la arquitectura árabe con sus arcos, columnas y cúpulas que la caracterizan, la cantidad inimaginable de detalles y la imagen imponente y majestuosa de sus edificaciones.

Bajo la sombra de los arcos de la Mezquita de Hassan II.
Arcos y columnas típicos de la arquitectura árabe.
El tamaño de las puertas era algo sobrecogedor. El pararse en frente de ellas hace pensar si fueron diseñadas para gente normal o para gigantes de algún tipo.

Gigantescas puertas de la Mezquita de Hassan II.
Más detalles de la enorme mezquita.





Si de por sí el tamaño y los detalles de la mezquita son impresionantes, aún lo es más lo que hay detrás de su construcción. Leyendo un poco sobre ella descubrimos datos muy interesantes:

- Tiene capacidad para 105000 personas.
- Las paredes están hechas de mármol, el cual fue tallado a mano por alrededor de unas 6000 personas.
- Al ser un edificio moderno (construido en 1993), cuenta con un techo retráctil para que se puedan llevar a cabo las oraciones al aire libre.
- Requirió el trabajo de aproximadamente 35000 trabajadores y 50 millones de horas de mano de obra.


Foto con un modelo felino y los detalles coloridos de la Mezquita de Hassan II al fondo.
En general pasamos alrededor de 2 horas simplemente admirando la inmensidad de la mezquita, disfrutando de la brisa que acompaña a la costa y tomando fotos que lamentablemente no pueden mostrar los detalles que sólo el ojo humano puede disfrutar y la magia de la experiencia.

Vista del mar desde la Mezquita de Hassan II.
Ya se iba haciendo un poco tarde y como queríamos visitar el centro comercial más grande de Marruecos, el Morocco Mall del cual les contaré en otro post, nos fuimos a buscar un taxi (lo que fue toda una odisea). No sin antes disfrutar de la vista del mar que se tiene desde la mezquita más grande de Marruecos.

Espero que te haya gustado esta historia. Si es así compártela e inspira a otros a visitar este magnífico lugar. ¡Hasta la próxima!


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